martes, 24 de marzo de 2020

Las Debilidades del Diablo [1]

Escuela de Capacitación y Entrenamiento Bíblico y Teológico:                                                                                          “Jesucristo para las Naciones de Hoy”
Tema                                       Las Debilidades del Diablo [1]
Texto llave:                                             Santiago 4:7                                                               

Maestro de la Palabra:                   Israel Galmiche Sánchez.
                                                                     Pastor y evangelista         
Introducción: Usted cuenta con armas contra el diablo! Él quiere poseerlo y zarandearlo como a trigo; pero la Biblia revela sus puntos débiles. En este artículo examinaremos la manera en que usted puede descubrir estas debilidades y utilizarlas para resistir al tentador.
I - En primer lugar el Diablo no es Dios
1 - El diablo no sabe todo
Es decir que Satanás no es omnisciente. La omnisciencia de Dios es un hecho enseñado claramente en las Escrituras: "...su entendimiento es infinito" (Salmo 147.5). Dios conoce todas las cosas que tienen que ser sabidas. Sin embargo esto no es así con el diablo.
Es obvio que no sabía dónde estaba la tumba de Moisés. En Judas 9 se dice: "Pero cuando el arcángel Miguel contendía con el diablo, disputando con él por el cuerpo de Moisés, no se atrevió a preferir juicio de maldición contra él". ¿Cuál era la disputa que tenía Satán con Miguel? No puedo pensar de otra cosa sino que el diablo estaba tratando de localizar el cuerpo de Moisés. Dios mismo había enterrado a Moisés en un lugar que "ninguno conoce" (Deuteronomio 34.6). ¿Y por qué quería al diablo conocer el lugar? ¡Pues para darle la noticia a los hombres! Sabiendo la tendencia que los judíos tenían de adorar las cosas terrenales, Satanás pensó que ellos harían un santuario de su tumba. Harían peregrinajes a la tumba de Moisés en lugar de adorar al Dios de Moisés.
Satanás también falló en comprender Génesis 3.15, la primera profecía del evangelio. El muy bien pudo haber leído que un día la simiente de la mujer heriría su cabeza, pero no supo cómo sería. Si él hubiera sabido, no hubiera impulsado a los hombres a crucificar a Cristo. Cuando Jesús murió, el diablo pensó que había ganado la batalla. Sin embargo esto fue únicamente una herida del talón, una herida temporal. Cuando nuestro Señor fue levantado de la tumba, él infligió un golpe mortal al diablo, quitándole el poder de la muerte. ¡Satanás no supo esto antes!
Hay otro ejemplo de la ignorancia del diablo: El Apocalipsis 12 pinta con vívidas imágenes la batalla entre el dragón (el diablo) y las huestes celestiales al mando de Miguel (la verdadera iglesia). Los versículos 7 - 9 dicen que hubo guerra en el cielo, y que el diablo fue lanzado fuera. Esto no puede referirse a una guerra literal en el cielo. La voluntad de Dios se hace a perfección en el cielo. Varios comentaristas creen que es una representación de la lucha entre la iglesia verdadera y el Imperio romano durante los primeros tres o cuatro siglos. Nosotros también así creemos.

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